Existen pensamientos de todo tipo en este mundillo, desde los que quieren "esperar a que llegue el momento perfecto" a los que optan por "no esperar a ese momento perfecto sino lanzarse y hacer que el momento sea perfecto". Son dos ideas que nos siguen a todas partes en la vida, decidir si esperar o hacer algo para acercarnos a lo que queremos (encontrar a la persona ideal, trabajo ideal, casa perfecta, etc.).
Bueno, está claro que se puede ser más movido o más parado, pero lo que si considero relevante es tener ciertos aspectos cubiertos a la hora de traer a la vida una nueva personita. Y es aquí dónde realmente se plantean un montón de dudas dependiendo de la persona que se trate pero veamos las más importantes desde mi punto de vista:
- Querer ser padre/madre o padres: no voy a dejar fuera de esta decisión a todas aquellas personas que no han encontrado su pareja ideal y por temas de edad, o cualquier razón, deciden afrontar este camino solos. Un hij@ requiere mucho esfuerzo por nuestra parte porque son dependientes, necesitan de nosotros para su supervivencia y únicamente conocen una forma de expresarse, el llanto. Pero ya no es solo esfuerzo, es responsabilidad a la hora de criar a un chiquitín para que en un futuro sea capaz de ser feliz y hacer feliz al resto del mundo. En definitiva, son muchos momentos los que vas a pasar con tu hij@, buenos y malos, pero si realmente es lo que deseas, todo se hace más sencillo. "Luchas por lo que quieres y porque al fin y al cabo, es una parte de ti que comienza a hacerse hueco en este sendero de la vida"
- Fortaleza de la pareja: he oído y no pocas veces eso de bueno no estamos bien pero seguro que si vamos a por el hij@, este nos unirá y conseguiremos salvar la relación, tremendo error! Hay que tener en cuenta ciertas cosas aquí, uno que una cosa es la pareja y otra bien diferente ser padres, tratemos cada una de forma individual. Tener un hijo es dar un salto más en la pareja, mucho más que casarse o ir a vivir juntos, ¿porqué? porque es algo que no tiene solución alguna, es una persona que va a unir a otras dos para siempre. El embarazo, el parto y después la crianza son maravillosos pero hay momentos realmente duros en los que si una pareja no es fuerte todo se va a pique, porque los dos están cansados, porque tu vida da un giro de 360º, porque ya no es lo que tu quieres, porque es una fiesta de hormonas continua... y mención especial para ellas, que son las que durante 10 meses y buena parte después del parto las que si o si tienen que darlo todo para que el barco llegue a puerto (se les mueven todos los órganos internos, se desgarran, se les irritan los senos y el bebé no les da tiempo a que se curen,... ole y ole por las mujeres). Una vez escuche aquello de mientras el puerperio dure (primeros días de crianza) es mejor que no hagas preguntas tontas cómo "cariño dónde está la corbata morada".
- Casa propia: esta opción no es imprescindible pero si la considero muy importante, porque el "llamado coro de ángeles (aquel que todo lo sabe y quiere opinar a cada instante -madres, amigos, abuelas, etc.-)" cesa en el mismo momento que estáis solos en vuestra adorable morada. A la hora de criar a un hijo se necesita intimidad familiar, porque cada uno tenemos nuestra forma de ver el mundo y creo que debemos inculcarle a nuestro pequeñ@ aquello que nosotros vemos como ideal. Esto no implica que no se necesite ayuda, todo lo contrario toda ayuda es poca, pero debería estar más dirigida a ayudarte con las cosas de casa, a las compras, a todas esas tareas que día a día hay que hacer a pesar de tener un nueva rama del árbol familiar. Como resumen, la labor de la crianza de un hij@ debe caer en su mayoría en los padres para que tu los valores adoptados por el niñ@ sean los que uno quiere y para sentirse identificado en esta nuevo roll "padre" o "madre".
- Formación: tengo varios amigos y familiares trabajando en temas de salud, y concretamente algunos en el área de partos y recién nacidos. Os quedaríais atónitos si vierais la gente que llama continuamente a las enfermeras para hacer comentarios de "¿puedes cambiarle el pañal? yo no sé", "¿porqué llora mi hij@?", "mi hijo no come", "¿qué es eso de las ayudas?", "¿clases preparto? no he ido"... Es un mundo muy nuevo para todos la primera vez, pero tener una base para afrontarlo es de gran ayuda porque te va a ayudar por una parte a verlo todo con otros ojos, a no tener miedo en cada movimiento (porque son muy frágiles al nacer), en cierto modo a sentirte seguro ante el nuevo reto. Esta formación se puede adquirir de forma privada (entiendo que puede ser una opción como refuerzo y con mayor detalle que la pública) o de forma pública (aquí ya depende mucho de quién sea el encargado de darte las clases). En la sanidad pública existen muchas opiniones, pero yo creo que el principal aspecto de cara al éxito es que la persona que te está enseñando lo viva a cada instante y esto para mi ya exige que sea una mujer la responsable de las mismas porque un hombre por mucho que tenga la teoría nunca va a ser capaz de ponerse en tu lugar. Nosotros tuvimos la suerte de acudir a unas clases privadas con una persona que considero una gurú en este mundo, y la verdad que viendo al resto de gente, me considero una persona con mucha suerte en cuanto a preparación se refiere... (cosas básicas como coger al bebe, asearle, hacer un bibe, cambiarle el pañal parecen sencillas hasta que te encuentras solo en casa con una criatura que no para de llorar).
- Dinero: normalmente lo ponemos siempre en la cúspide de la pirámide pero una vez estás con las manos en harina, creo que hay muchas alternativas de cuidar a tu bebé sin necesidad de mucho dinero. ¿Y porqué digo esto? Porque muchas veces se nos va la mano, a mi el primero, a la hora de comprar millones de cosas que en realidad se puede vivir sin ellas. Por ejemplo, seguro que tenemos familiares o amigos que han sido padres recientemente y nos pueden dejar muchas cosas y dar ideas de cómo ahorrar en ciertos productos (otro día entraré más en detalle con algunos ejemplos).
Hasta la próxima...
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